En el cuarto capítulo, Elena regresa a la biblioteca del hospital psiquiátrico de Oltrecolle, decidida a descubrir nuevos fragmentos del pasado clínico del Dr. Morandi. Entre archivadores polvorientos y archivos olvidados, encuentra los historiales de cuatro pacientes, cada uno con un sufrimiento intenso e incomunicable.
Las historias de María Teresa, Giovanni, Augusta y Silvana emergen como dolorosos retratos de vidas marginadas, marcadas por la soledad y la incapacidad de comunicar verdaderamente su dolor. Al analizar las detalladas notas de Morandi, Elena percibe la carga humana y profesional de la atención, pero algo en los registros le llama la atención: todos los historiales médicos terminan abruptamente el mismo día, dejando un vacío inexplicable.
Mientras investiga las rarezas estilísticas de las notas subsiguientes, Elena se enfrenta a los límites y peligros de la relación terapéutica, recordando las lecciones de su formación psiquiátrica y casos clínicos emblemáticos de la historia de la psiquiatría. El capítulo concluye con una creciente sensación de inquietud: tras las lagunas y los cambios en los registros se encuentra quizás la clave del destino de Morandi y su misteriosa paciente Claudia.
De los archivos olvidados a la crisis del psiquiatra: Elena investiga las historias de los pacientes de Oltrecolle
En cuanto Elena cruzó el umbral del manicomio, la impactó de inmediato el aire, cargado de humedad y olores antiguos que ahora reconocía. Sus pasos la llevaron, casi automáticamente, a la biblioteca: el corazón silencioso de la institución, donde el polvo parecía preservar los recuerdos y las obsesiones de generaciones enteras.
El silencio era casi absoluto, roto solo por el tenue zumbido de las tuberías en la pared. Sabía lo que buscaba: no solo los diarios de Morandi, sino también rastros de las otras vidas que habían pasado por allí y, tal vez, dejado fragmentos que le ayudarían a comprender el misterio de Claudia.
Empezó a trabajar entre los archivadores metálicos, sacando carpetas, cuadernos y libros de contabilidad encuadernados en cartón rugoso y cuero desgastado. En una sección polvorienta, finalmente encontró cuatro carpetas, cada una con una etiqueta amarillenta con un nombre escrito con letra angulosa y firme.
Se sentó a la mesa, encendió la lámpara y abrió la primera carpeta.1. Archivo: María Teresa Volpi
Edad: 42 años
Profesión: Cocinera en el internado del instituto religioso “San Clemente”
Diagnóstico de entrada: trastorno esquizoafectivo, episodios depresivos mayores, delirios persecutorios.
El archivo era grueso, lleno de notas minuciosas y páginas de gráficos de estados de ánimo.
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